Patés que funcionan

Paté de zanahoria y manzana asada al curry


En este blog, además de post sesudos y densos, como el de límites en la infancia, y promociones de clases de yoga con bebés y mamá online, también hay que confesar que somos una familia de buen comer. Comemos como lobos, como le decía su abuela a un tío portugués con el que coincidí de Erasmus hace mucho. Paradójicamente, el único que no cumple con esta premisa canina es el perro, que come poco, pero se pasa el día entretenido con todo lo que se nos cae al suelo. Todos tenemos dietas muy de nuestra época; yo no tomo gluten, Isa no come animales y Luna come lo que quiere cuando quiere. Noor todavía come sólido como una viejecita porque es un bebé, pero apunta maneras y se pega auténticos atracones de leche de teta.

Para hacer confluir nuestros menús y ganar un poco de eficiencia en nuestros recursos alimentarios, solemos acudir a lugares comunes como el arroz, las verduras, las legumbres o pastas (sin gluten), pero donde hemos encontrado un filón muy interesante, sobre todo en las cenas, es en los patés vegetarianos que hago yo. Gozamos como perras, por seguir con estas metáforas, untando panes en el mejunje. En esta sección de Patés que funcionan, voy a ir compartiendo alguna recetas sin pretensión de ser muy sistemático en la composición de los patés. Los chicos de Mindhunter del paté lo tendrían difícil para hallar patrones comunes de mis deliciosos crímenes. Hasta el punto de que es practicamente imposible bautizar mis obras de arte por la cantidad de ingredientes que llevan. En este caso, le hemos llamado Paté de zanahoria y manzana asada al curry, por no decir otra cosa.

Paté de zanahoria y manzana asada al curry

Como norma general, hay tres grupos de ingredientes que suelo utilizar para cualquier paté, que se pueden resumir en: Verdura, frutos secos y hierbas del jardín. A partir de ahí puede pasar cualquier cosa, pero suele coincidir que, además, uso una base de aceite y limón, que les doy un toque dulce con frutas y que a veces tiro de especias de lo más variopinto. ¡Ah! Y que se me cae un un diente de ajo al recipiente sin querer queriendo mucho. Luego, todo lo demás es pura magia y cariño y sobre todo, pasarle la batidora sin contemplaciones a todo lo que pillo por delante.

Ingredientes

  • Un puñado de zanahorias cocidas.
  • Hierbas frescas (menta, albahaca y romero)
  • Hierbas secas (orégano y curry)
  • Manzana asada (con un poco de canela)
  • Jugo de medio limón.
  • Tomates secos hidratados.
  • Aceite de oliva a saco.
  • Unas pocas nueces.
  • Un diente de ajo pasado por la sartén junto con unas semillas de sésamo.
  • Y poco más.

Elaboración

Ninguna. No te lies. Bueno, la manzana, si la asas mejor. Yo cada vez que enciendo el horno eléctrico para otra cosa, como le cuesta arrancar una barbaridad, aprovecho para empalmar una receta con otras y de esta forma, un asado de pollo puede dar paso a un bizcocho, y luego a unas verduras asadas y casi siempre, culminar en unas manzanas, que en la mayoría de los casos, se me queman porque me olvido que están allí. Mi relación con ese horno es muy intensa. Y en esta cuarentena, más. Mi hija me pregunta en vez de si la comida esta lista: ¿la has quemado ya, papá? Este no fue el caso y pude usarlas al día siguiente para ser uno de los ingredientes estrella en este paté de zanahoria y manzana asada al curry.

¡Ah! Las zanahorias, ya que estás, cuecelas. No seas así. Yo es que me paso el día cociendo movidas para mi viejecita Noor y aprovecho muchas veces lo que va sobrando para hacer los patés. No tengo ni idea si la gente trabaja estos formatos con zanahorias crudas. Yo no. El caso es que cociendo las verduras evitamos que se nos queme la batidora. Tengo una profunda aversión a la picadora y jamás la uso. Y no sería la primera vez que me sale humo de alguna receta. Además, son tiempos de pandemia y si los coronazombies me arrancan un brazo, me pondría una batidora, por lo que pueda pasar.

Presentación

No flipes. Le he puetso unas hojas de romero y he cogido el plato menos feo porque os lo iba a enseñar, si no lo sirvo como si fuera un comedero de trinchera en Afganistán. Eso sí, si le váis a tirar la foto para luciros y compartirlo, que no os pase lo que a mí. Y el sésamo parezca, por la iluminación, una plaga de gusanos o moho. Es legítimo usar productos un poco cáducados para estos menesteres, en la medida que con el barullo se disimulan, pero hasta cierto punto. No somos salvajes. Solo lobos domésticos.

Consumición

paté zanahoria y manzana al curry

A saco. Ahí vale todo. Lo importante es disfrutar. Yo persolmente, como no me gusta atiborrarme de pan apto para celiacos (suele estar malo), me echo montañas de paté en la rabanada. En todo caso, si por cualquier casualidad, la manada se deja un poco, no pasa nada, estos patés tienen un aguante bastante digno en el frigorífico. Yo confío en el limón (único Dios murciano al que rindo pleitesia) y los he llegado a consumir entre 24 y 48 horas después. Seguro que hay gente más atrevida.

Lo bonito de estos patés es que son eventos irrepetibles, puesto que jamás me dejo embaucar por la rutina o por ambiciones imperialistas. Junto ingredientes y combino opciones según me sienta ese día y siguiendo unas mínimas premisas y lanzándote al vacío de la experimentación, te ahorras marear la perdiz en Intenet buscando recetas. Al final, siguiendo unas pautas básicas salen buenísimos y este paté de zanahoria y manzana asada al curry estaba genial. Sin entrar en el Top 5, pero esto no es puto concurso. Siempre ganas. Eso sí, cuidado con los gases luego. No te hagas daño ni a tí ni a los demás.


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